¿Quién es el Mensajero del Islam?

Letter Muhammad in Arabic written on a door

Es Abu-Qasim, Muhammad, el hijo de Abdullah, hijo de Abdul Muttalib, hijo de Hashim. Pertenecía a la tribu árabe de los Quraishíes, cuyos ancestros llegan hasta Adnán, uno de los hijos de Ismael, el Profeta de Dios. Ismael era el hijo de Abraham, que fue Mensajero de Dios, que Dios lo alabe.

Nació en el año 571 DC en la honorable ciudad de La Meca. La Meca era el centro religioso de la Península Arábiga, ya que albergaba a la Ka’abah, que fue construida por Abraham y su hijo Ismael.

Incluso mucho antes de recibir la revelación lo llamaban “El Fidedigno”, ya que era reconocido entre la gente como alguien digno de confiar, y le dejaban a cargo sus posesiones cuando salían de viaje. También era conocido como “El Veraz”, ya que sabían que siempre decía la verdad. Nunca mintió ni traicioó. Siempre le deseaba el bien a la gente.

Recibió la primera revelación cuando tenía cuarenta años e inmediatamente se lo contó con aprensión a su esposa Jadiya, que Dios esté complacido con ella:

Le dijo: “En verdad temo por mí.” Jadiya respondió: “¡No, por Dios! Dios nunca te humillará. Ciertamente tú mantienes los lazos familiares, cargas con los problemas de los demás, le das de tus riquezas a quienes no tienen nada, honras y alimentas a tus invitados, y siempre brindas tu apoyo cuando más se necesita”. (Bujari)

Permaneció en La Meca por trece años después de ese episodio, invitando a la gente a creer en la Unicidad de Dios. Luego emigró a la ciudad de Medina e invitó a sus habitantes a entrar en el Islam y todos aceptaron. Allí, Dios le reveló el resto de las legislaciones de la religión. Regresó y conquistó Meca ocho años después de su migración, y murió a la edad de sesenta y tres años, luego de que Dios le hubiera revelado el Corán en su totalidad. Todas las legislaciones de la religión fueron perfeccionadas y completadas, y la mayoría de las naciones árabes aceptaron el Islam.

¿Qué dicen de Muhammad ?

George Bernard Shawen “El Islam Genuino” (2), dijo:

“Siempre he tenido una gran estima por la religión de Muhammad por su maravillosa vitalidad. Es la única religión que parece tener esa capacidad de asimilar todos las fases cambiantes de la existencia humana que la hace adaptarse a cualquier época – yo mismo he profetizado sobre la fe de Muhammad que sería aceptada en el futuro, como es aceptada en Europa hoy en día. Los eclesiásticos medievales, ya sea por ignorancia o por fanatismo, pintaron al Islam con los colores más oscuros. Para ellos, Muhammad era el anticristo. Yo lo he estudiado a este maravilloso hombre y, en mi opinión, lejos de ser un anticristo, debería ser reconocido como Salvador de la humanidad”.

Annie Besant (3) en “La vida y las enseñanzas de Muhammad”, dijo:

“Para alguien que estudie la vida y la personalidad del gran Profeta de Arabia, que sabía cómo enseñaba y cómo vivía, es imposible no sentir reverencia por este poderoso Profeta, uno de los más grandes mensajeros del Supremo. Y a pesar de que al decir esto, ciertas cosas sean familiares para muchos, yo siento que cada vez que vuelvo a leer sobre él, crece en mí un nuevo sentimiento de admiración y reverencia por este gran maestro árabe”.