La piedra negra

La piedra negra

Después que Abraham terminó de erigir la Ka’aba, faltaba una piedra para completarla, así que le pidió a Ismael que buscara alguna. Buscó por todos lados y cuando regresó, vio que su padre ya había colocado la piedra que faltaba, entonces le preguntó: “Oh, padre, ¿dónde conseguiste esta piedra?” Le respondió: “El Ángel Gabriel me la trajo del Paraíso”. Y así se completó la construcción de la Ka’aba.

Cuando esta piedra descendió del Paraíso, era más blanca que la leche.

El Profeta dijo:

“La piedra negra fue enviada desde el Paraíso y era más blanca que la leche pero se puso negra por los pecados del hombre” (Tirmidi)