El Islam y la riqueza

El Islam y la riqueza

En el Islam, todas las riquezas pertenecen a Dios y Él se las otorga a los seres humanos.

Es una responsabilidad y debe ser ganada de un modo permitido y gastada lícitamente, como por ejemplo, gastar dinero en uno mismo y en quienes tenemos a cargo, sin extravagancias ni derroches. El Mensajero de Dios dijo:

“Un siervo de Dios no podrá dar un paso más el Día de la Retribución hasta que haya rendido cuentas de (estas cuatro cosas): su tiempo y cómo lo ha usado, su conocimiento y cómo lo ha aprovechado, su dinero y cómo lo ha ganado y gastado, y su juventud y cómo la ha usado” (Tirmidi)

Las riquezas o ganancias deben ser gastadas de manera correcta.

Dios dice en el Corán:

La piedad no consiste en orientarse hacia el oriente o el occidente, sino que consiste en creer en Dios, el Día del Juicio, los Ángeles, el Libro, los Profetas, hacer caridad, a pesar del apego que se tiene por los bienes, a los parientes, huérfanos, pobres, viajeros insolventes, mendigos y cautivos... ) (2:177)