El Islam y la higiene

Foto: “La corte de los leones”, en el Palacio Alhambra, construído en España durante el período que el Islam gobernó en Andalucía.
Foto: “La corte de los leones”, en el Palacio Alhambra, construído en España durante el período que el Islam gobernó en Andalucía.

El Islam es una religión que fomenta la higiene.

Dios dice:

¡Oh, Hijos de Adán! Engalanaos cuando acudáis a las mezquitas. Y comed y bebed con mesura, porque Dios no ama a los inmoderados.) (7:31)

Es una religión de pureza. Dios dice:

Ciertamente Dios ama a los que se arrepienten y purifican. ) (2:222)

La purificación es una condición para poder realizar las oraciones y que sean consideradas como válidas. La oración es un acto de adoración que el musulmán realiza al menos cinco veces al día. El Islam también ordena que uno se bañe después de eyacular o de haber tenido relaciones sexuales, y recomienda que se realice el baño de purificación antes de realizar aquellos actos de adoración que son símbolos manifiestos del Islam, como ser la oración del día viernes y la peregrinación mayor o menor a La Meca.

Dios dice en el Sagrado Corán:

¡Oh, creyentes! Cuando os dispongáis a hacer la oración lavaos el rostro y los brazos hasta el codo, pasaos las manos por la cabeza y (lavaos) los pies hasta el tobillo. Si estáis en estado de impureza mayor, purificaos. Y si estáis enfermos o de viaje, o alguno de vosotros viene a hacer sus necesidades, o habéis tenido relaciones con vuestras mujeres y no encontráis agua, recurrid a tierra limpia y pasáosla por el rostro y las manos. Dios no quiere imponeros ninguna carga sobre vosotros para que seáis agradecidos.) (5:6)

El Islam fomenta que uno se lave las manos antes y después de comer. El Mensajero de Dios dijo:

“La comida estará bendecida cuando se laven las manos antes y después de comer”. (Tirmidi)

También incita a mantener la boca y los dientes limpios. El Mensajero de Dios dijo:

“Si no lo hubiera encontrado difícil para mis seguidores, les hubiera ordenado que se limpiaran los dientes antes de cada oración”. (Bujari)

Fomenta también a que uno limpie y asee los lugares donde pueden crecer gérmenes y suciedad.

El Mensajero de Dios dijo:

“Existen cinco actos que son innatos en la naturaleza del hombre que Dios ha creado: la circuncisión, rasurar el vello púbico, depilar el vello de las axilas, recortar el bigote, y recortar las uñas”. (Bujari)